Opinión

La verdad es que uno no sabe si reír o llorar; o ambas cosas. Lo que sí se sabe es que si la hegemonía no se supera, ahora, en enero o cuando más pronto sea mejor, el país seguirá en agonía y el fin definitivo de su viabilidad no se podrá conjurar.
Fedosky Suárez y Joselyn Aguirre, violinistas, Fraimer Reyes, cuatrista, Jermi José Zapata, trompetista y César José Pérez Colmenares, fagotista, todos coinciden en que ninguno quería irse de Venezuela, pero tuvieron que irse, porque la situación los botó. Están agradecidos con Argentina por haberles abierto las puertas.
Parece que todos los cuerpos de seguridad del Estado no están sino para reprimir las protestas legítimas, legales y constitucionales, no para ver cómo controlan la delincuencia desatada, a todo nivel, en este ruinoso país.
La abandonaron y se volvieron en su contra y contra sus principios esenciales, de la misma manera que lo han hecho con el pueblo y con toda la nación venezolana, cancelando las posibilidades reales de libertad
La muerte de Chávez no frenó el embate de la vocación dictatorial, por el contrario, ha supuesto la expansión del control totalitario sin ningún cuidado de formas
Template by JoomlaShine