Opinión

Esta revolución ha escogido muy bien a sus esbirros. Y los ha entrenado. Si alguien sabe de represión, ésos son los cubanos. Pero ya los venezolanos de bien escogimos el camino de la libertad y no hay fiera -por muy salvaje que sea- que nos detenga.
Nosotros aquí estamos claros como el cristal, pero la ayuda y soporte externo se debate entre la diplomacia, la política, los intereses y los cálculos de posibilidades.
Nuestras fuerzas armadas no se diferencian en mucho de la población civil. Allí y acá hay de todo. Honestos y bandidos, patriotas y “realistas”, buenos y malos. No se debe generalizar. La Operación Libertad ha trazado una ruta de tres pasos. Debemos concentrarnos, por ahora, el primero que es el final de la llamada usurpación
Lo de “guerrillero heroico” es el caviar de esta suerte de títulos nobiliarios que cualquiera de esos vagos, extorsionistas y depredadores quisieran para sí. Pero ya saben, es un privilegio del que solo goza el argentino que fusiló cubanos, a quienes la elite comunista llamó gusanos.
La aparición de Guaidó a través de las redes, en compañía de un Leopoldo a quien se le nota muy tenso, con ojos desbordados -no es para menos- y junto a un grupo de oficiales y soldados de la Fuerza Armada, marca, como lo creo, un antes y un después en el decurso del esfuerzo emprendido para la transición de Venezuela hacia la democracia. Guaidó le asesta un golpe noble al usurpador y a su régimen, en la espina dorsal.
Template by JoomlaShine