Teodoro es parte de un reservorio intelectual insustituible, por lo tanto siempre nos quedó grande.

Teodoro Petkoff vivió aquí, en Ciudad Guayana, en la década de los años 70. Hay gente que lo recuerda en su carrito escarabajo llegando o saliendo de la urbanización donde me levanté, me refiero a la Urbanización Simón Bolívar, o la UD-2 (como se le conoce popularmente).

He observado que hay políticos balurdos que han salido a reconocer méritos y gallardías, queriéndose igualar con él.

A esos estúpidos les voy a dedicar estás notas.

1. Teodoro era un tipo genial y original.

2. Teodoro sabía de las consecuencias de sus actuaciones y las asumía.

3. Era difícil que Teodoro no reconociera sus equivocaciones.

4. Teodoro era un tipo curioso. Por lo tanto, eso lo hacía inteligente.

5. Teodoro conocía nuestra idiosincrasia y los daños que le habían hecho los conductores del país, por eso sentó al forajido de Hugo Chávez donde tenía que estar.

6. Teodoro es parte de un reservorio intelectual insustituible, por lo tanto siempre nos quedó grande.

7. Teodoro era un lector infatigable. Leía mucha poesía, pero mucha. ¿Eso lo sabrán estos estúpidos políticos pacotilleros que de lo que están pendientes es del quítate tú para ponerme yo?

Cada vez que pude le acerqué un libro de poesía mío y recibí su llamada para decirme gracias.

Nojoda: y hay estúpidos que creen que pueden igualar con este caballero del pensamiento y la política.

Les agradezco que no sigan usando a Teodoro para no decir nada.

Lo conocí siendo un adolescente e intermitente fue nuestra relación por la distancia y tengo el orgullo de decirlo, ese era el presidente que necesitaba este país, pero nuestra tropicalidad, lejos de tomarlo en cuenta, lo ignoró. Es por eso que somos una suma de errores y eso él lo sabía y pagaba sus consecuencias.

Honor a quien honor merece.

Template by JoomlaShine