La comunidad indígena, ubicada en el kilómetro 67 de la troncal 10, cerraron la vía que comunica al sur de Bolívar con Brasil. Transparencia Venezuela fue hasta el lugar de la protesta y constató las necesidades de los indígenas pemones que protestan desde la tarde del lunes. Las autoridades indígenas informaron que están preparadas para mantener el cierre durante los días que estimen necesario.

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Habitantes de la comunidad indígena pemón de San Miguel de Betania, en el kilómetro 67 de la troncal 10, cerraron la carretera que comunica Venezuela con el norte de Brasil desde la tarde del lunes para protestar por el alto costo y el reducido acceso a los alimentos. Este miércoles, la manifestación en la localidad del municipio Sifontes continuaba y las autoridades indígenas amenazaban con mantener el cierre de la vía de no recibir respuesta de parte del Gobierno. 

El diputado a la Asamblea Nacional por los municipios del sur del estado Bolívar, Américo De Grazia, confirmó que las poblaciones indígenas deben pagar al precio de los alimentos al mismo nivel del registrado en la localidad minera de Las Claritas, también en el municipio Sifontes, “a precio de oro, no dolarizado sino con el signo del oro”, en medio de la pérdida del poder adquisitivo que golpea con más fuerza a las comunidades indígenas. 

“La situación de ellos es muy delicada porque están siendo diezmados por la violencia, el paludismo, la difteria y el sarampión y no pueden competir en compras con los sectores mineros. Indistintamente de que se vean inducidos y forzados a la actividad minera, nunca es con la fuerza y la capacidad de compra de quienes son controladores del área. Están en desventaja”, sostuvo. 

La protesta arrancó el lunes al final de la tarde, pero los indígenas de la etnia pemón abrían el paso cada tres horas, indicó De Grazia, además de que permitían el paso de vehículos con emergencia. “Cerraron la vía porque no tienen respuesta, ayer (martes) habían levantado pero volvieron a cerrar en la noche”, agregó. 

Este reclamo, explicó el parlamentario, generó una segunda manifestación en la comunidad de Las Claritas en donde un grupo de habitantes manifestó por la falta de combustible. “En el cierre en San Miguel de Betania quedó atrapado un camión de combustible que iba a Las Claritas, en el kilómetro 88 y al no liberar el camión, el sindicato dirigido por pranes cerró a la altura de El Granzón llegando a Las Claritas y ahora el cierre es total”. 

El presidente de la Cámara de Comercio del municipio Sifontes, Erick Leiva, informó que la protesta ha afectado la movilización de personas y mercancías hacia y desde el municipio Gran Sabana, en la frontera con Brasil. “Piden que venga el presidente Nicolás Maduro, el Ministerio Público o alguna autoridad que dé respuesta”, indicó. 

La comunidad de San Miguel de Betania está ubicada a una hora y media de distancia de Tumeremo. “La gente está molesta e incómoda por la situación que está ocurriendo. Llegaron las autoridades ayer a disolver la tranca, la levantaron a las 4:00 de la tarde y a las 9:00 de la noche la reanudaron. Solo dejan pasar emergencias”, coincidió. 

Piden diálogo con Maduro 

Un equipo de Transparencia Venezuela estuvo en el sitio de la protesta. En una reseña publicada en su página web, indican que la capitana de la comunidad de San Antonio de Roscio, Ana Mercedes Figueroa, resaltó que a su pueblo lo aqueja el alto costo de la comida, el elevado precio del pasaje, la falta de combustible y gas doméstico, así como la especulación con los precios de los medicamentos. 

“Presidente Nicolás Maduro: A responder a las exigencias de los pueblos indígenas. Queremos diálogo con usted”; “Nosotros los indígenas seguimos en la resistencia que comenzaron nuestros ancestros hace 526 años”; “Queremos vivir dignamente”, son algunas de las frases en las pancartas que colocaron los manifestantes en la vía, que exigen además medicamentos y suministro permanente de alimentos. 

Figueroa manifestó a Transparencia que las autoridades indígenas están preparadas para mantener el cierre durante los días que estimen necesario. “En la mañana de este 10 de octubre consideraban la posibilidad de abrir solo en los casos en que las personas presenten una emergencia médica y nada más por lapsos no mayores de 15 minutos”, informó la organización. 

En el lugar de la manifestación había este miércoles al menos dos uniformados de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), a distancia de los afectados. 

Transparencia Venezuela destacó que este año la comunidad ha mantenido acciones similares en protesta por las condiciones de vida, el asesinato de sus dirigentes presuntamente a manos del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia y “el hostigamiento permanente de grupos con estructuras que responden a mafias, que buscan controlar territorios extensos donde hay minería ilegal y que tendrían relación directa con representantes del Estado”.

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